Buscar en el sitio









Catamarca período 1810-2010

PDF Imprimir E-mail

ETAPA DE LUCHAS CIVILES 1820-1835

Luchas civiles: Unitarios y Federales. Repercusión en Catamarca

A partir del año 1820 se inicia en el país una encarnada lucha por el enfrentamiento de dos concepciones ideológicas que marcaron profundamente la vida de las provincias: los unitarios y los federales.

El país se dividía en dos, por un lado algunas provincias se adherían a la Liga unitaria que defendían un gobierno centralizado en Buenos Aires y por otro lado las provincias que habían formado un gran bloque que se denominó la Confederación Argentina que defendían la libertad jurídica de las provincias.

Catamarca no estuvo ajena a los violentos acontecimientos, y vivió las dos experiencias, algunos gobernadores abrazaban la causa del unitarismo y otros del federalismo, provocando un gran desconcierto entre la población.

Muchas de las batallas que se libraron en el territorio catamarqueño fueron para imponer uno u otra concepción ideológica y deponer a los gobernantes que defendían sus ideas. Pero un gran acontecimiento viene a consolidar la autonomía que la provincia necesitaba: la sanción del Reglamento Constitucional de 1823 que organizaba a la provincia jurídicamente.

Ligas Antagónicas

Batallas Catamarqueñas

 

Contexto Nacional

Contexto Provincial

-1822

Firma del Tratado del Cuadrilátero. Entre Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes.


Gobierno de Eusebio Gregorio Ruzo.

-1823

Se convocó a las provincias a un Congreso  Constituyente.


Sanción de la Primera Constitución de Catamarca.

-1824

Congreso General Constituyente.

 


Representante de Catamarca al Congreso: Pbro. Manuel Antonio Acevedo, quién  falleció ejerciendo sus funciones, el 1º de octubre de 1825.

-1825

Ley Fundamental. Conflicto con Brasil: Desde Buenos Aires, una expedición integrada por treinta y tres orientales, recuperaron gran parte de la Banda Oriental.

 


Gobernador Manuel Antonio Gutiérrez,  era federal pero luego se pasó al partido unitario, motivado por el desconcierto  generalizado de su gobierno. Fue atacado por tropas de Quiroga.  Se escapó por  un tiempo a las Sierras del Ancasti, retomando el poder con ayuda de La Madrid (caudillo unitario).

-1826

Sanción de la Constitución  Unitaria de 1826
Asumió como presidente Bernardino Rivadavia.


Combate de Coneta  (Capayán) Quiroga invade Catamarca el 9 de octubre,  derrotando a Manuel Antonio Gutiérrez.
Quiroga se apodera de la Capital, luego se dirigió  al paraje del Tala donde se efectuó el combate  con la victoria de Quiroga.

-1827

El presidente Rivadavia renunció a mediados de año.


Gobernador Eusebio Gregorio Ruzo, falleció a los dos meses de asumir el cargo  de gobernador.

-1828

Dorrego Gobernador de Buenos Aires
Por orden de Lavalle Dorrego fue fusilado.


Asumió como Gobernador Marcos Antonio Figueroa, federal y amigo de Quiroga. En su gobierno fue suprimido el Cabildo, cuyas facultades las asumió la legislatura.

-1829

Juan Manuel de Rosas gobernador de Buenos Aires.
López  y Rosas derrotan a Lavalle.

Gobierno interino de Viamonte.
El general José María Paz ocupa córdoba y venció a Quiroga en La Tablada.


La revolución unitaria de Lavalle y el fusilamiento de Dorrego, vinieron a entorpecer la administración de Figueroa y a encender la guerra civil dentro de la provincia. Olmos de Aguilera fue reemplazo por Exequiel Figueroa.

-1830

Oposición unitaria porteña en el exilio. El general Paz derrota a Quiroga nuevamente en Oncativo.
El general Paz, gobernador de Córdoba  organizó la Liga del Interior, compuestas por nueves provincias,  con el objetivo de organizar el país bajo un régimen unitario.


Gobernador  Miguel Díaz de la Peña, unitario, dispone erigir una pirámide en la plaza principal en conmemoración de la victoria de la Batallas de La Tablada y Oncativo.
Catamarca integra la  Liga Unitaria.

-1831

El general Paz cayó prisionero por los federales.
El 4 de enero se constituye   la Liga del Interior llamado Pacto Federal  o Liga del Interior.


Reacciones Violentas de los federales, Quiroga avanza en contra de las autoridades Unitarias.
Díaz de la Peña es hostilizado  por el gobernador de Santiago del Estero Felipe Ibarra.

-1832

2º gobierno de Juan Manuel
La Legislatura le confirió a Rosas las facultades extraordinarias, con las que podía suspender las garantías individuales de los ciudadanos.


Catamarca se adhirió al Pacto Federal.

-1833

Rosas organizó una expedición al sur para reducir a los indios  pampas que asolaban las estancias y las poblaciones en busca de ganado y tierras.


El 29 de abril falleció  el gobernador Marco Antonio Figueroa.
Es gobernador titular Valentín Aramburu, quién fue destituido por la Sala de Representantes por Felipe Figueroa.

1834- Rosas escribió una carta a Quiroga  explicando las  razones de la negativa a la  reunión de un Congreso.

Aramburu, se movilizó y reunió tropas para retomar el poder después de ser desalojado por la Sala de Representantes.

-1835

El 16 de Febrero  Facundo Quiroga cayó asesinado en Barraca Yaco. Rosas asumió su segundo gobierno con la Suma del Poder Público.
Ley de Aduana: el objetivo era proteger la industria local, aplicar gravámenes y prohibir la entrada  a Buenos Aires de artículos extranjeros que pudiesen competir con los fabricados en el país.


Felipe Figueroa depone nuevamente a Aramburu y la legislatura nombra gobernador interino a Manuel Navarro.
Tropas tucumanas invadieron el Departamento de Andalgalá.
Por  reclamar por esta invasión, Navarro fue despojado del su cargo.
Navarro reemplazado por el Dr. Mauricio Herrera.
Tropas de Villafañe invadió  Catamarca por orden de Rosas y depuso al gobernador Herrera.

 

Las luchas civiles  entre Unitarios y Federales y su influencia en Catamarca

Desde 1820 el País se dividía entre Unitarios y Federales, dos concepciones ideológicas que se basaban en  formas distintas en organizar el país. Los Unitarios  defendía un gobierno único y centralizado establecido en Buenos Aires, por lo que las provincias pasarían a ser divisiones administrativas dependientes del gobierno  central. Esta tendencia era defendida por una minoría liberal porteña. Pretendían imponer al resto del país una constitución unitaria.

Los Federales, por su parte, defendían la creación de un gobierno descentralizado, solo se reconocía un poder central en armonía con las provincias. Estás debían conservar su autonomía, se gobernaban según sus propias instituciones y eligen sus autoridades. Tendencia defendida por elementos provincianos, la mayoría  en el país  estaban bajo las directivas de caudillos, también apoyaban esta tendencia los poderosos hacendados porteños.

Consideraban oportuna la sanción de una constitución federal, previa organización del país en pactos interprovinciales.El congreso de 1916 que  había declarado la independencia, se trasladó a Buenos Aires y sancionó una Constitución Unitaria en 1819 y otra en 1826 que fue rechazada rotundamente por las Provincias.

En el año 1820 se inicia una etapa de grandes conflictos provocados por los intereses de los unitarios y federales, tratando de imponer su poder y gobierno. Mientras tanto las provincias  quedaron  en manos de los caudillos tratando de adoptar un modo de vida que definiera en el tiempo sus características y su papel en el conjunto de la nación, porque en 1820 había desaparecido el gobierno de las Provincias Unidas, pero no la indestructible convicción de la unidad nacional.

La provincia de Catamarca dependió hasta 1814  de la Intendencia de Salta y, a partir de esa fecha pasó a la jurisdicción de la nueva intendencia de Tucumán, participó en la formación de la República del Tucumán, quedando sometido a la autoridad del presidente Bernabé Araóz.

Autonomía de Catamarca

Las provincias comenzaron a manifestar sus deseos de autonomía a partir de las injerencias de los gobiernos de las ciudades vecinas en los asuntos internos, convirtiendo estos territorios en conflictos políticos-militares permanentes. Catamarca  fue convertido en campo de batalla por las peleas entre Aráoz y Guemes, quiénes dirimían el liderazgo de la región.

Entre los años 1820 y 1821 la provincia tuvo como autoridad seis Tenientes gobernadores y un Triunvirato impuestos por las inestables autoridades nacionales. Esta situación motivo a que  los ciudadanos comenzaran a ver los provechos de la autonomía.

La autoridad que gobernaba la provincia  era José Pio Zisneros, quien se preocupó por consultar al gobernador de Córdoba, coronel Bustos,  la situación de perplejidad que vivían los catamarqueños, que habían sido invitados al Congreso que organizaba Artigas, y también al que organizaba Araoz.

Bustos responde a Zisneros que si Catamarca se consideraba libre, debía poseer instituciones civiles, eclesiásticas, militares, contar con recursos financieros propios y demás cargas que ocasiona el federalismo.

Esta opinión retardó un año la decisión, pero un grupo de calificado vecinos, liderados por Eusebio Ruzo,  cansados de tanta confusión, hicieron ver a sus comprovincianos, las ventajas  que significaba esta libertad que ansiaban.

Entonces 54 vecinos se reunieron en Asamblea  el 25 de Agosto de 1821 resolvieron Declarar la Autonomía de Catamarca, para el cual no hubo ninguna objeción. De esta manera el mapa político de las Provincias Unidas había experimentado un cambio importante entre los años 1820- 1821. Nacieron las provincias de La Rioja, San Juan, San Luis, Santiago del Estero y Catamarca.

El primer gobernador elegido luego de la Autonomía fue Nicolás Avellaneda y Tula, y como Comandante en Armas José Manuel Figueroa.

Primera Constitución catamarqueña

El congreso Nacional, que se había trasladado a Buenos Aires sancionó en mayo de 1819 una constitución totalmente unitaria, que fue jurada en Catamarca poco después. Pero, como no contemplaba los intereses de la Nación, fue abiertamente rechazada por los caudillos provinciales. Disuelto el Congreso Nacional, y caído el Directorio las provincias quedaron en manos de los jefes naturales, los caudillos.

El 12 de Marzo de 1822 asume como gobernador Eusebio Gregorio Ruzo, a los dos meses de hacerse cargo, convocó  a la provincia para que eligiera diputados, uno por cada curato, con el propósito de constituir una asamblea constituyente y legislativa.

Los primeros legisladores y constituyentes fueron: el presbítero Dr. Manuel Antonio Acevedo, el Pbro. Dr. Pedro Ignacio Acuña, Dr., Francisco de la Mota Botello, el Pbro Juan Antonio Neirot, el Pbro. Pedro Alejandrino Zenteno, Pedro Segura, Dr. Ramón Gil Navarro, Juan Martín Molina, Juan Fermín Rivas de Lara, José María Burgos y Manuel del Carmén Agote.

Los electos se reunieron el 24 de Mayo de 1823 y constituyeron la primera legislatura, constituido en Asamblea  elaboraron el proyecto constitucional con la dirección del Dr. Acevedo, el texto fue sancionado el 11 de Julio de 1823, con el nombre de “Reglamento Constitucional para la nueva provincia”. El día 15 de ese mismo mes y año fue solemnemente jurada.

La primera constitución de Catamarca consta de diez capítulos, un apartado con disposiciones varias, y un apéndice. El capítulo primero se refiere  a los derechos y deberes de los particulares, y el segundo a los de la provincia. El tercero habla de los derechos del ciudadano, de la ciudadanía y modo de perderse o suspenderse, el cuarto de la religión de la provincia, el quinto, de la forma de gobierno de la provincia, el sexto del poder legislativo o Asamblea Provincial: su elección, su duración y sus atribuciones; el capitulo, el séptimo del poder ejecutivo o gobernador de la provincia, el capítulo octavo: del Poder Judicial o de los ministro de Justicia de la provincia; capítulo noveno del cuerpo municipal  y el capítulo décimo de las milicias de la provincia.

Este primer reglamento constitucional significó un avance importante en materia legislativa, reclama los derechos de los ciudadanos y organiza los poderes en al provincia permitiendo una administración estatal moderna en tiempos muy convulsionados, hasta que en 1853 se sancionara la constitución Nacional para el país.

También se puede advertir la decadencia del cabildo, que pasa a convertirse en al Institución Municipal, el reglamento no suprime el cabildo, sino le cambia el nombre por municipalidad.

Catamarca y la formación de la Liga Unitaria (1831)

Al expirar el mandato de Ruzo, la legislatura, con fecha 16 de julio de 1825, designó gobernador de la provincia al prestigioso caudillo ancasteño. Manuel Antonio Gutiérrez, comandante en armas de su predecesor. Era federal, y gozaba de la amistad de Juan Facundo Quiroga - que ya comenzaba a perfilarse como gran caudillo de relieve nacional- desafortunadamente, en el gobierno cometió  una serie  de desaciertos y atropellos, que le valieron a la larga una repulsa general.

Por otra parte con el propósito de afianzar su situación se pasó a las filas de los unitarias, lo que grangeo la enemistad de sus  antiguos partidarios. Disgustados con la legislatura  por algunas resoluciones adoptadas, la disolvió, sustituyéndola  por otra formada con elementos adictos a su persona  y al partido unitario. La nueva legislatura declaro nulo todo lo actuado  por la anterior, haciendo así mas evidente la nueva actitud política del gobernador. Comenzó incluso a perseguir a los federales, y muchos de estos debieron expatriarse.

La situación vino a agravarse cuando Gutiérrez presto ayuda a La Madrid (caudillo unitario) en su intento subversivo contra el gobernador López (federal) de Tucumán. Así se rompió la amistad entre Gutiérrez y Quiroga.

Entre tanto se ahondaba aun más la visible divergencia  entre los caudillos del interior  y Buenos Aires, a ello contribuyo las medidas desacertadas del Congreso  y la política   de Rivadavia. Comienza a hacerse evidente  la división entre dos bandos armados, y cada vez,  al parecer, más próximo a la  acción.

El 1 de agosto de 1826 el Coronel José Manuel Figueroa Cáceres, que estaba deportado en Córdoba, entro a Catamarca y puso como gobernador a  Pio Isaac Acuña. Gutiérrez logra escapar a las Sierras de Ancasti, enterado La Madrid  acude en su ayuda, derrota  y hace fusilar a  Figueroa Cáceres y Gutiérrez reasume el gobierno, con fecha el 14 de agosto.

Ante esta situación Quiroga resuelve atacar a Catamarca, invade la provincia  y el 9 de Octubre libra el combate en Coneta (Departamento Capayán) y las tropas de  Gutiérrez resulta completamente derrotado. Quiroga se apodera de la capital  y repone al gobernador Pio Isaac Acuña y  prosigue su marcha para enfrentarse con  el aliado Gutiérrez. El 27 de Octubre, en una paraje denominado El Tala, situado en la frontera Tucumana, donde resulta victorioso Quiroga y La Madrid con graves heridas.

Gutiérrez vuelve a Catamarca y reasume el gobierno con fecha  del 28 de diciembre de 1826, tomando feroz represalia  contra sus enemigos políticos. El caos de la provincia era total y el desprestigio de Gutiérrez iba en aumento. Para reemplazar a Gutiérrez se designo nuevamente a Eusebio Gregorio Ruzo, quién asumió el 25 de octubre de 1827 y se puso a trabajar con todo empeño para restablecer la administración publica, pero a los dos meses una grave enfermedad  lo llevó a la tumba, el 23 de diciembre  de 1827.

Lo sucedió en el cargo Marco Antonio Figueroa, federal entusiasta de gran prestigio  en el oeste de la provincia, y muy amigo de Quiroga, durante su gestión se suspendió el cabildo, cuyas facultades asumió la legislatura.

La revolución unitaria de Lavalle y el fusilamiento de Dorrego, vinieron a entorpecer la administración de Figueroa, y a encender la guerra civil dentro de la provincia, el grupo unitario  cobro cuerpo otra vez y comenzó un ataque sin cuartel a Figueroa y a su partido.

Poco después delega el mando a José Antonio Olmos de Aguilera quien marcha a incorporarse a las fuerzas de Quiroga, que se aprestaba para combatir al general Paz, cordobés y unitario. Entre tanto los gobiernos unitarios de Tucumán y Salta se movilizan y buscan dominar a Catamarca.

Olmos de Aguilera es reemplazado, el 1 de Junio  por Ezequiel Figueroa, tío del gobernador titular, la ciudad cayó en manos  de los unitarios, al ser tomada  el 7 de junio por las tropas tucumanas comandadas por el coronel  Marcos José González, unitario decidido. Al enterarse Quiroga de la toma de Catamarca, se dirige el 17 de Julio   a fin de deponer al gobernador, desde Salta  el Coronel Juan Ignacio Gorriti ocupa la ciudad de Catamarca.

Los sucesos de la guerra civil se habían inclinado decididamente  por los unitarios, quienes parecían dueños de prácticamente todo el interior. Esta situación, como es lógico repercutió en Catamarca, cuya legislatura designo gobernador  titular, el 6 de abril de 1830 a Miguel Díaz de la Peña, destacada figura del unitarismo local, a los nueve días de asumir firmo un decreto por el cual se erige una pirámide en la plaza principal de la ciudad de Catamarca, en conmemoración  de las victorias de la Tablada y Oncativo, con motivo de su primer aniversario. Dicha pirámide subsistió hasta 1915, en que fue reemplazada por la estatua de San Martín.

En el orden nacional, el general Paz, gobernador de Córdoba, se constituyo en el árbitro de varias provincias, por gravitación moral y su prestigio militar. Pensó a organizar la Liga del Interior, unión de provincias que propugnaba la organización del país en un régimen unitario. La iniciativa  se concreta el 5 de agosto de 1830, nueve provincias se adhieren  paulatinamente a la Liga. Entre ellas Catamarca, que se adhiere, envía como representante a Enrique  Araujo.

El 31 de agosto se firmo el tratado  de la Liga del Interior, cuya constitución significo un reto para la causa federal. Los ánimos en consecuencias vuelven a exaltarse. El 10 de Mayo  de 1831, cuando el General Paz iniciaba una campaña contra el gobernador de Santa Fe, general Estanislao López, cayó prisionero por los federales, cuando llegó la noticia a Catamarca, produjo una reacción violenta de los Federales, la lucha civil vuelve a agudizarse, y de uno u otro bando pronto empezarían a caer las víctimas.

El gobernador Díaz de la Peña  se ve ahora hostilizado desde el este por gobernador de Santiago del Estero, Felipe Ibarra, y el de Córdoba, José Vicente  Reinafe y, desde el sud  y oeste, por el general Facundo Quiroga. Los únicos que van a estar con el gobernador catamarqueño son los gobernantes unitarios  de Salta y Tucumán.

Mientras tanto El departamento de  Tinogasta  es invadido por el coronel Felipe Figueroa, que fue defendido por Fermín de Aguirre, que es fusilado en el combate, en represalia Díaz de la Peña hace fusilar a Ezequiel Figueroa.

Por otra parte, Reinafe envía, un ejército para atacar las Sierras del Alto y Ancasti, presentándose combate en Vilismán (Dpto. El Alto), donde, después de sangrienta lucha, cae prisionero el coronel José Cisneros, quién es fusilado en el acto.

Mientras tanto, ya por el este, el caudillo catamarqueño  Carlos Olmos, al frente de las fuerzas federales santiagueños, atacaba ese mismo día 24, la villa de Ancasti, luego de un fuerte combate, los unitarios son derrotados.

Facundo Quiroga  necesitaba apoderarse de Catamarca  para llevar a delante sus planes de hegemonía política. En su avanzada hacia Catamarca, Quiroga descansa en Capayán, para abastecer su tropa, tiene en su poder veinte prisioneros unitarios, en ese lugar se entera del fusilamiento de su enviado el general Alvarado. Facundo estalla en ira, y en el acto ordena que los veintes prisioneros sean fusilados. El episodio ocurrió el 27 de octubre de 1831 y cuenta la tradición que uno de los prisioneros, Miguel Espinoza salvó milagrosamente su vida.

El caudillo riojano llega a Catamarca el 29 de octubre. En el mismo día dispone el cese de las autoridades, exige una fuerte contribución de guerra  de las familias de sus adversarios y ordena la formación de una nueva legislatura.El día 30 de octubre, Quiroga sale para enfrentarse con las tropas de Díaz de la Peña, que se había replegado en Las Chacras.

Los catamarqueños son constantemente hostigados por la vanguardia de Quiroga  hasta llegar así a la ciudad de Tucumán. Quiroga se mide nuevamente allí con La Madrid, en al sangrienta batalla de Ciudadela, que termina con el desastre de los unitarios. Díaz de la Peña emigró a Bolivia.

La legislatura catamarqueña, por sugerencia del gobernador Figueroa, sanciona el 24 de febrero de 1832 una ley que faculta al gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas para ejercer las relaciones exteriores del país.

Para ocupar el cargo de gobernador  Figueroa fue reelecto  para el periodo que debía comenzar el 16 de julio, y el 1º de octubre, Catamarca se adhiere al Pacto Federal. El 12 de este mismo mes, el gobernador delega el mando  hasta diciembre por razones de salud, en manos de Francisco Antonio Segura.

El gobernador Marco Antonio Figueroa falleció el 29 de abril  de 1833. La legislatura designó gobernador interino, en su reemplazo, al presbítero Pedro Alejandrino Zenteno. Corto fue el interinato de Zenteno, pues el 16 de Mayo fue nombrado gobernador titular  el coronel Valentín Aramburu.

Felipe Figueroa trató de influir sobre Aramburu, y de imponer sus pretensiones, pero el gobernador no las acepto. Por ello el caudillo tinogasteño tramó un golpe de estado que estalló el 11 de Julio de 1833, una partida de hombres armados atacó la casa donde se alojaba Aramburu, de donde fue sacado desnudo de la cama llevado a las lomas del Fariñango. Allí  lo vejaron y amenazaron fusilarlo.

Aramburu fue liberado al día siguiente por las fuerzas policiales de su gobierno. De nuevo en el poder el legítimo gobernador, solicitó a la legislatura que suprimiera el cargo de Comandante en Armas de la provincia. Terminado el período en que reemplazaba a Marcos Antonio Figueroa, Aramburu es reelecto como gobernador, para un período completo, el 9 de enero de 1834.

Antes de dos meses, la Sala de Representantes, influenciada sin duda por Felipe Figueroa, destituye a Aramburu. En su reemplazo designa al presbítero Pedro Alejandrino Zenteno, sacerdote capacitado y patriota, adicto al partido federal moderado. Mientras tanto, Aramburu, despojado de su gobierno, se movilizó y reunió tropas para recuperar el poder.

Con el auxilio tucumano  y del coronel Felipe Figueroa, Aramburu retoma el poder en fecha 12 de mayo de 1834. Zenteno se vio obligado a emigrar a La Rioja, con sus adictos. Felipe Figueroa disgustado nuevamente con Aramburu, lo depone, encarcelándolo conjuntamente con el comandante Manuel de la Mota y con el intendente Lorenzo Magarzo. La sumisa legislatura nombra gobernador interino a Manuel Navarro quién por reclamar por la invasión que sufrió Andalgalá por parte del gobernador tucumano fue despojado de su cargo.

En reemplazo de Manuel Navarro, fue designado en agosto de 1835, el Dr Mauricio Herrera. El nuevo gobernante era destacado elemento del partido federal moderado  y se rodeo de colaboradores capaces pero poco afectos al mandatario tucumano.

Por otra parte permitió que los opositores de Heredia se asilaran en Andalgalá y Santa María, donde conspiraban contra Heredia. Molesto Heredia con esta actitud, mandó a su hermano Felipe Heredia, con una división a fin de que se apoderara de Santa María y Andalgalá en forma violenta. El propio gobernador  tucumano, coronel Alejandro Heredia, se dirigió a Catamarca.

Librándose el combate el 13 de septiembre de 1835 en el lugar denominado El Chiflón, al pie de la cuesta del totoral, departamento Paclín, finalizando con la victoria de  las fuerzas tucumanas. Heredia sin disparar un solo tiro, pudo apoderarse de la ciudad y reemplazó a Mauricio Herrera por Juan Nicolás Gómez, amigo suyo.

El nuevo gobernador pertenecía a la fracción federal moderada, pero también disgustó a Heredia, nombrando colaboradores que no agradaban a estos. A raíz de ello, el gobernador de Tucumán acusó ante Rosas, que el gobernador Gómez de permitir unitarios disfrazados de federales.  

De inmediato Rosas, convocó a Ibarra, gobernador de Santiago del Estero, de acabar con los unitarios de Catamarca. El 31 de diciembre de 1835, el general Fernando Villafañe, al mando de una división de caballerías riojanas, invade Catamarca por orden de Rosas y depone al gobernador, nombrando al mismo Villafañe como titular al cargo.

Villafañe se dedicó a perseguir a los unitarios y a los mismos federales que le eran poco afectos. Culminó  su despotismo y depredaciones, con el cobarde asesinato a tres emigrados  políticos federales de La Rioja. A raíz de este hecho criminal, la población reaccionó  enérgicamente y se levantó en armas derrocando al gobernador Villafañe el 20 de julio de 1835.

 

 
© 2017 Atlas - Catamarca
Este atlas se encuentra en permanente actualización, cualquier sugerencia contáctenos. Fecha de última modificación 24/03/2014.
De utilizar los contenidos de esta publicación deberá citar la fuente como: "Atlas Catamarca - http://www.atlas.catamarca.gov.ar"